El programa 'Una escuela, un miembro' une habilidades y culturas
Más de 60 equipos participantes en la 48ª edición de la Competición WorldSkills visitaron sus escuelas asociadas el 22 de septiembre, día de la inauguración de la competición.
Las visitas formaron parte de "Una escuela, un miembro", un programa de intercambio cultural cuyo antecedente se puso en marcha en 2007. Las escuelas participantes y los distintos miembros de WorldSkills quedaron vinculados el 4 de febrero, lo que les dio tiempo para intercambiar mensajes y presentaciones antes de conocerse en persona.
En la Universidad de Tongji, los miembros de la delegación de Estados Unidos utilizaron la realidad virtual para explorar una planta de tratamiento de agua simulada. El sistema de capacitación recrea una instalación real y sus equipos, lo que permite a los usuarios entrenarse en las distintas etapas del proceso de tratamiento del agua.
Para el competidor James Cahill, la experiencia demostró cómo la tecnología puede mejorar la capacitación técnica, haciéndola más atractiva e intuitiva.
La tecnología fue un hilo conductor de las visitas. En la Escuela de Formación Profesional en Construcción Urbana de Shanghai, la delegación de Luxemburgo observó el uso de robots en la construcción inteligente, por ejemplo, en la colocación de ladrillos, la inspección y la impresión 3D. En la Escuela de Ciencia y Tecnología de la Ciudad de Shanghai, la delegación de Zambia vio a los estudiantes manejar robots industriales y equipos de mecanizado de precisión, mientras que las demostraciones con drones y las piezas impresas en 3D creadas por los estudiantes mostraron aplicaciones creativas de las tecnologías emergentes.
Los intercambios también pusieron de relieve cómo se reinventan las habilidades tradicionales para una nueva generación. En el Colegio Xingjian de Shanghai, la delegación del Reino Unido presenció una danza del león, robots bailarines y perros robóticos. Después, sus integrantes añadieron cuentas y borlas a colgantes impresos en 3D con diseños generados por inteligencia artificial que combinaban castillos británicos con motivos chinos de nubes.
Las experiencias culturales ofrecieron a los competidores otra oportunidad de intercambio. Los miembros de la delegación austriaca practicaron el arte chino de recorte de papel y el baduanjin, una rutina tradicional china de ejercicios físicos, mientras que la delegación de Malasia conoció técnicas tradicionales como la restauración de libros antiguos y el calco de estelas.
Fuentes: Observador de Shanghai, WorldSkills Shanghai 2026