Chef español reinventa la alta cocina en Shanghai con un toque chino

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 Al abrir la puerta del restaurante Nebula, se perciben luces azules y anaranjadas bailando en murallas oscuras. En el corazón de la cocina del restaurante, el chef español Jonatan Rubio da forma a un delicado filete de sábalo, dándole la forma de una rosa. Desde su llegada a Shanghai hace año y medio, este maestro culinario dedica cada día a descifrar los secretos del sabor.

Desde la selección de la ubicación, la elección del nombre hasta el diseño del menú, cada detalle de este restaurante lleva el sello de Rubio. "Recorrí Shanghai durante varios meses, visité Lujiazui, Tianzifang y Xintiandi, buscando un lugar con la ubicación adecuada y la atmósfera correcta", explicó. Finalmente, optó por la Plaza Cultural Haisu, que combina la modernidad con un ambiente artístico.

Explicó que el restaurante se llama "Nebula" porque espera que este lugar sea como una nebulosa en el universo, capaz de reunir elementos gastronómicos de todo el mundo, permitiendo a los consumidores probar diferentes sabores y experimentar una vivencia misteriosa y maravillosa.

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​Jonatan Rubio preparando un plato en su restaurante. [Foto/Jiemian]

Originario de La Rioja, España, Rubio descubrió su vocación en la cocina de su abuela. "Siempre quise tener mi propio restaurante para compartir los sabores que amo", confesó. Tras una sólida trayectoria en varios establecimientos con estrella Michelin en España, donde dominó la tradición ibérica fusionándola con técnicas japonesas y latinoamericanas, su carrera tomó un nuevo rumbo con destino a Shanghai.

La decisión de establecerse en la metrópolis fue doble: el traslado laboral de su pareja y las posibilidades de un mercado gastronómico vibrante y abierto. "Aquí hay espacio para todo, desde lo local hasta lo exótico, y el público lo aprecia", explicó Rubio.

Sin embargo, debido a diferencias culturales, adaptarse al paladar de Shanghai presentó desafíos. Aunque la búsqueda del "umami" y el respeto al producto son terrenos comunes con la cocina española, las percepciones sobre los sabores pueden variar. Rubio respondió ajustando su menú progresivamente y, sobre todo, embarcándose en un profundo aprendizaje de la cocina china.

Su viaje de investigación lo llevó a Hangzhou (provincia de Zhejiang), donde aprendió de maestros locales su arte y técnicas culinarias, y también a las montañas de la provincia de Yunnan para estudiar setas silvestres. Así comprendió las características de los ingredientes locales y sus formas de preparación.

Actualmente, Shanghai ha pasado de ser una ciudad lejana que solo se veía en películas a convertirse en su hogar. "Pasear por sus calles y encontrar auténtica comida española o mexicana me da una sensación de familiaridad. Aquí hay una considerable comunidad internacional y una oferta gastronómica cosmopolita, lo que hace la ciudad muy acogedora", comentó el chef español.

En su tiempo libre, a Rubio le gusta degustar los xiaolongbao, shengjian y wonton. Los adorables bao, que también son populares en España, incluso inspiraron uno de sus nuevos platos estrella: "Tres maneras de langosta", donde incorpora la esencia de este icónico bocado chino.

Rubio compartió con una sonrisa que él y su esposa, una diseñadora ecuatoriana, se tomaron las fotos de boda en el Bund y establecieron en la ciudad su propia familia. "Shanghai ya no es solo un lugar para emprender, sino un hogar cálido", concluyó.

 

Fuentes: Xinmin Evening News, Jiemian